Saborea el fruto de la crianza marina en la primera bodega submarina-arrecife artificial del mundo. Vinos envejecidos y atesorados bajo el mar que te ofrecerán un placer único que solo la magia del mar puede otorgar.
A 20 metros de profundidad, en el bellísimo entorno de la bahía de Plentzia, y de la mano de un grupo de apasionados y expertos del mar y el mundo de los vinos, se envejecen los mejores vinos de Euskadi y de otras denominaciones.
Conoce este original proyecto llamado “Crusoe Treasure”, navega por la bahía, ve con tus propios ojos el fondo marino y las bodegas mediante imágenes submarinas, y disfruta de una cata de “vino submarino” acompañado de sabrosos pintxos propios del País Vasco.